El pasado sábado 19 de septiembre, el Teatro Vorterix volvió a ser el escenario de un nuevo capítulo en este idilio que Los Pérez García mantienen con su público, logrando un nuevo sold out que, a esta altura de su carrera, ya no sorprende.
La excusa formal era continuar desandando el camino de IKIGAI, su más reciente trabajo de estudio. Sonaron de entrada los cortes «El tren de Oriente» y «Seguirán», y tal como funcionó en el C Complejo Art Media, la noche intercaló novedades con clásicos.
Así, “Resaca de Carnaval” se pegó a “Un minuto”, o “Entretiempo” precedió al tema que nombra al último álbum. “Hoy que la gente está feliz, toca mi banda favorita, el lugar está más lleno que ayer”, cantó Beto Olguín al lado del piano en “Noche soñada” como para resumir perfectamente con poesía lo que está pasando con su banda y su público. Comunión pura y cada vez más consolidada.
El elefante volvió a desaparecer a puro rock and roll junto a “Rock del país” de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Como viene pasando en la gira no sonó el clásico por excelencia de la banda que es “Magdalena”, pero así y todo el final fue imbatible entre “Mirando el fuego”, “Después de hora” y la infaltable “Todo eso que nos queda”.
Como dato clave a tener en cuenta, el show paró en dos oportunidades para advertir acerca de la presencia de muchos robos en el pogo. ¿La respuesta? Riñoneras, teléfonos y billeteras revoleados desde el campo al escenario, como para corroborar la lamentable situación.
Con los ecos del “queda todo lo que falta” todavía rebotando en el barrio de Colegiales, la banda se despidió dejando flotar en el aire la promesa de un reencuentro inminente: la cita final del año en la ciudad será el próximo 12 de diciembre en el Teatro Flores. Los Pérez García ya son un clásico del rock de acá. Y los disfrutamos.

