Su reconocimiento musical empezó a hacerse más visible con Los Abuelos de la Nada en los ’80, y es por eso que siempre se habló de su traspaso del rock al tango, género con el que convivió desde los ’90 hacia hoy. Sin embargo, él siempre se encargó de aclarar que fue al revés, que el tango estuvo con él incluso desde antes que naciera, cuando su madre cantaba con él en la panza.
Nacido en Parque Patricios el 22 de octubre de 1957, estudiante de conservatorio, multiinstrumentista que dominaba el saxofón, la guitarra y el clarinete, entre otros instrumentos, acompaño a finales de los ’70 al músico brasileño Milton Nascimento.
En los ’80, con Los Abuelos de la Nada y Los Twist se metió en la ola del rock nacional, componiendo clásicos como «Chalamán», o «Jugando Hulla hulla» y “Cleopatra, la reina del twist”. En esa década también formó parte de la banda de Charly García, y produjo Bares y Fondas, disco debut de Los Fabulosos Cadillacs, banda con la que tocó en vivo con frecuencia a principios de los ’90.
Fue en esta época en la que se fue a España, donde formó Lions in Love. En 1995 publicó su álbum solista debut, H2O, producido por Cachorro López, para luego meterse de lleno en el género que lo completó como artista: el tango.
Numerosos álbumes le permitieron un reconocimiento en el país y en diferentes partes del mundo. Además, en 2015 recibió el Diploma al Mérito de los Premios Konex como uno de los cinco mejores cantantes de tango de la década en la Argentina, y en 2017 obtuvo el Premio Gardel al mejor Álbum de Tango Alternativo por Andá,
Actualmente estaba revisitando su emblemático Tangos bajos con el Tangos Bajos (Rework), que reunía versiones de sus canciones con casi cuarenta artistas, entre ellos Andrés Calamaro, Fito Páez, Pity Álvarez, Pablo Lescano y el músico italiano Vinicio Capossela. Con un documental a cuestas, la presentación del álbum estaba prevista para el 21 de septiembre en el Teatro Coliseo de Buenos Aires.
Foto: Celeste Urreaga

